¿Fue William Shakespeare el autor de alguna de las obras que se le
atribuyen? ¿Qué hay de cierto en las teorías que apuntan a que el amigo
de Shakespeare, Christopher Marlowe, fue en realidad el autor de dichas
obras? ¿Existió una conspiración para silenciar al auténtico autor de
las grandes obras maestras de la literatura por temor a que revelase los
secretos más oscuros de la corte?
A pesar de los intentos de la crítica especializada por dilucidar los
numerosos puntos oscuros de la vida y la muerte de Christopher Marlowe
–con el hito cimero de la celebrada obra de investigación de Leslie
Hotson La muerte de Christopher Malowe (1925)-, las
circunstancias que jalonaron su existencia siguen permaneciendo
envueltas en el más nebuloso de los enigmas. Conocemos que en sus años
en la Universidad de Cambridge, Marlowe fue contactado y contratado por
lo que podríamos llamar el “servicio secreto” británico de la
época, aspecto que se halla totalmente documentado, ejerciendo labores
de agente doble para la Corona de Inglaterra en misiones nunca del todo
esclarecidas, algunas de las cuales estuvieron relacionadas con el gran
enemigo de la época para los británicos: el Imperio español.
