“La vergüenza del gobierno”. Así denominé la columna (Sin censura) publicada en Síntesis el 14 de febrero de 1993. En aquella entrega describí el trompicado trayecto del entonces rector de la Buap, Óscar Samuel Malpica Uribe, líneas que hoy le comparto con el deseo de que no se tergiverse la verdad sobre este controvertido académico y político asesinado en el umbral de su casa la noche del martes pasado. Los datos que leerá son tan veraces como el hecho de que este columnista fue testigo presencial a petición expresa de Samuel. E incluso, en algunas ocasiones, intermediario para tratar de resolver la problemática universitaria auspiciada por los grupos en pugna.
He aquí parte de la historia:
“El despacho del entonces director de Tránsito, René Meza Cabrera, sirvió de escenario para montar algunas de las obras políticas que (padecía) Puebla. Por ejemplo: el asunto de la Buap, incluida la estrategia del rectorazo, la entronización de José Doger Corte y, obviamente, el prolegómeno de los interinatos rectorales.
