Cuautitlán, Estado de México.- Un niño de siete años de edad fue la clave para detener a cuatro de los cinco presuntos asesinos de sus padres y su hermana de 14 días de nacida. Los homicidas de su familia lo ahorcaron, le dejaron caer una piedra en la cabeza y lo creyeron muerto, pero el menor sobrevivió y relató los hechos a la policía.
Familiares de Norma Fabiola Uribe Hernández y Raymundo García Loyola, de 38 y 29 años de edad, respectivamente, así como de Alondra García Uribe, de 14 días de nacida, se manifestaron frente a la Torre de Juzgados Penales de Cuautitlán-México para exigir justicia y pedir la intervención del gobernador Eruviel Ávila Villegas.
Mencionaron que cuatro de los presuntos asesinos de sus familiares están presos en el penal de Cuautitlán con la causa 190/2012, pero que uno de ellos identificado como Óscar Morales Pérez, alias “El Vampirrata”, aun está prófugo y no ha sido detenido, esto a pesar de que tiene más de un año de que ocurrió el crimen.