Entre un 47 y un 52 por ciento de mujeres en el mundo padece de atrofia vaginal, la cual puede producir, entre otras cosas, dolor durante el coito –dispreunia–. Sin embargo, una manera de tratarla es con una vida sexual regular.
La atrofia vaginal es la pérdida del efecto de los estrógenos sobre la vagina, que se encargan de preservar el epitelio de la misma y es una afección muy común en las mujeres durante le etapa de la menopausia.
“Se producen cambios en el equilibrio de la flora vaginal y en el pH que pueden predisponer a la aparición de infecciones vaginales y urinarias”, puesto que la mucosa vaginal se vuelve más fina y seca, explica al diario El Mundo la ginecóloga Lola Pérez Jaraíz.